Compramos porciones indivisas de bienes inmobiliarios procedentes de divorcios, herencias, donaciones y adjudicaciones en el centro de las principales ciudades españolas.
El proindiviso surge de la copropiedad o cotitularidad de un inmueble entre varias personas. Los casos de los que se deriva un proindiviso son bastante comunes: separaciones matrimoniales, deudas adquiridas por un integrante de la propiedad, herederos que se convierten en copropietarios y socios de empresas que adquieren un inmueble.
El problema aparece cuando uno de los propietarios del inmueble intenta vender su parte de la comunidad y el resto de ellos no está de acuerdo.
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